La joven Emma, William Henry Davies

“Aquí -pensé, mirando al cielo-, aquí vemos agua y fuego en lucha, y ninguno puede extinguir al otro. Así como la luz del amor no puede ser borrada por las lágrimas, el relámpago no puede ser borrado por un diluvio.”

W.H. Davies, La joven Emma

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Fuente: www.defaustaeditorial.es

La joven Emma es un testimonio autobiográfico del poeta y escritor galés William Henry Davies, continuación del libro Autobiografía de un súper vagabundo. Tras varios años de lucha contra la pobreza y el fracaso, Davies se forja como poeta y entra a formar parte de la sociedad literaria londinense. En esta época conoce a la joven Emma y empieza a escribir, pasados los cincuenta años, sobre su nueva vida.

“Aunque esta nueva vida todavía no tenga ni dos años, me parece mucho más larga que mi larga vida anterior, por su mayor intensidad. Juzguémosla pues, no por la cantidad de veces que respiramos, sino por cuántas retenemos o perdemos el aliento, ya sea bajo el influjo de una profunda emoción causada por el amor, ya por el interés o la belleza de algún objeto.”

Davies se mueve por los mejores círculos literarios de Londres, pero no termina por sentirse cómodo con su nueva vida social y fantasea con una vida retirada en el campo junto a una mujer. Aunque se trata de una obra que, en principio, pretendía ser anónima, entre líneas descubrimos al Davies más sincero, que nos exhibe sus encuentros amorosos con varias mujeres antes de conocer a la que se convertirá en su esposa, la joven Emma. Así es como nos habla de Bella, una muchacha interesada, adicta al alcohol, que lo abandonó llevándose consigo parte de sus pertenencias. Nos cuenta su historia con la mujer de las medias de seda, a la que conoció estando ebria, en unas circunstancias un poco extrañas. Y también nos desvela su historia con la dulce Louise, la primera mujer que le profesó afecto verdadero sin preocuparse por lo que podía obtener, una mujer a la que nunca olvidaría.

“Hay dos mujeres en la habitación: mi esposa está aquí en cuerpo, la otra está aquí en alma…. y es la dulce Louise.”

La joven Emma llega a su vida en un momento de hastío y soledad, una noche en la que Davies pasea por las calles de Londres. Desde el principio, la relación entre ambos estará marcada por la enfermedad y, en cierto modo, por la desconfianza del autor a sentirse amado. Davies encuentra en Emma a su mejor compañera de vida y, aunque la convivencia por momentos se vuelve un tanto quebradiza, no tarda en llegar a la conclusión de que su estado de ánimo acabará dependiendo de ella.

“Si vivía [la joven Emma], yo también viviría; si estaba muerta, yo también moriría, por haber perdido el deseo de vivir.”

La joven Emma es una historia de vida honesta y sincera. La misma editora lo describe como Davies al desnudo. Quizá porque el propio autor no imaginó que su testimonio podría llegar a publicarse.

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