¡Emociónate!

¡Hola a todos!

Una de las cosas que más me gusta hacer es recopilar citas de autores. Hace unos días, leía esta de Mario Benedetti:

“Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma”

El alma. Esa vida humana.

La preocupación por tal mística cuestión se remonta varios siglos atrás, atraída por el saber filosófico. En la puerta del templo de Apolo, en la ciudad de Delfos, podía leerse la siguiente inscripción: “Nosce te ipsum” (conócete a ti mismo).

Parece ser que esta advertencia pretendía que el hombre tuviese conciencia de sus límites y de su propia naturaleza (considerada, entonces, diferente a la de los dioses).

Fuera lo que pretendiese, conocerse a sí mismo y tener conciencia de nuestros propios límites nos ayuda a controlar nuestra conducta y a afrontar los problemas de forma más eficaz. Howard Gardner (1988), en su teoría de las inteligencias múltiples, hace alusión a la inteligencia intrapersonal, y lo expresa de la siguiente manera:

“(…) es el conocimiento de los aspectos internos de una persona, el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimiento, la capacidad de efectuar discriminaciones entre ciertas emociones y, finalmente, ponerles un nombre y recurrir a ellas como medio de interpretar y orientar la propia conducta.

Asimismo, Howard Gardner, nos habla de la inteligencia interpersonal como aquella que necesitamos “para sentir distinciones entre los demás: en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones (…). Permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos de los demás.

Si analizamos la definición sobre inteligencia emocional, atribuida a Daniel Goleman (1995), podemos ver que hay cierta relación con la fusión de las inteligencias intra e interpersonales:

“(…) es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social.”

Por lo tanto, podríamos afirmar que las emociones juegan un papel fundamental para comprendernos a nosotros mismos y para comprender a los demás. Paul Ekman (1972) lo alegó demostrando que las emociones se expresan en un sistema de señas universales, involuntarias, que no son determinadas culturalmente, sino que son plenamente biológicas.

¿CÓMO PODEMOS EDUCAR EN EMOCIONES?

En la entrada de esta semana me gustaría compartir algunas propuestas para desarrollar la inteligencia emocional en el niño. Se pueden llevar a cabo tanto en el aula como en el entorno familiar.

  • Emocionario: el diccionario de las emociones (Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel)

Este libro, de la editorial palabras aladas, es uno de los que más repercusión educativa está teniendo en la actualidad. Describe cuarenta y dos estados emocionales acompañados de una imagen y un texto muy sencillo que nos ayudan a identificar las emociones y a expresar cómo nos sentimos. Se recomienda para niños de entre seis y doce años, aunque es una exquisitez para los paladares más sensibles. Yo lo estoy utilizando con alumnos de 1º de Educación Primaria y lo estamos disfrutando muchísimo, ¡nos encanta ese ratito en el que todos decimos lo que sentimos!

Fuente: www.palabrasaladas.com
Fuente: www.palabrasaladas.com

Si tienes interés por conocer cómo es el aspecto interno del libro, la editorial ofrece una muestra gratuita. Además, para profundizar en cada uno de los estados emocionales que describe, puedes descargar, gratuitamente, las cuarenta y dos fichas de actividades vinculadas al Emocionario.

  • Cortometrajes:

El desarrollo emocional a través de los vídeos, que deben ser cuidadosamente seleccionados, es siempre un acierto. Los niños disfrutan muchísimo con todo lo que tiene que ver con el mundo audiovisual. A continuación, os dejo algunos de los cortometrajes que, últimamente, proyectamos con frecuencia en el aula (haciendo clic sobre las imágenes se puede acceder directamente al vídeo):

Monsterbox (dirigido por Ludovic Gavillet Derya Kocaurlu, Lucas Hudson and Colin Jean-Saunier). Este cortometraje trata de la amistad que surge entre una niña y sus mascotas y un anciano que regenta una tienda para animales. El corto lo podemos utilizar para trabajar el tema de la amistad y el perdón.

Fuente: https://www.youtube.com/
Fuente: https://www.youtube.com/

Carrot Crazy (dirigido por Dylan Vanwormer y Logan Scelina). La historia trata de cómo dos cazadores compiten zanahoria contra zanahoria para capturar a un conejo. Con este cortometraje podemos trabajar el tema de los conflictos.

Fuente: https://www.youtube.com/
Fuente: https://www.youtube.com/

Chicken or the egg (dirigido por Christine Kim y Elaine Wu). Este corto es uno de mis favoritos. Cuenta la romántica historia entre un cerdito, al que le apasiona comer huevos, y una gallina. El cerdito se enamora perdidamente de la gallina, lo que hace que tenga que sacrificar sus apetitosos gustos culinarios. Con este corto podemos trabajar el tema de la empatía y el amor.

Fuente: https://vimeo.com/
Fuente: https://vimeo.com/
  • Programa de Inteligencia Emocional:

Me gustaría compartir este completísimo material que he descubierto en el blog de Orientación Andújar. Se trata de un programa de Inteligencia Emocional elaborado por la Diputación Foral de Gipuzkoa, a través del Departamento de Innovación y Sociedad del Conocimiento, que puede trabajarse desde el entorno escolar o familiar. Recoge un montón de propuestas que vienen categorizadas por edades (desde los 6 hasta los 12 años):

Guía del programa (6-8 años)

Fichas de actividades (6-8 años)

Guía del programa (8-10 años)

Fichas de actividades (8-10 años)

Guía del programa (10-12 años)

Fichas de actividades (10-12 años)

Y esto es todo lo que quería contaros en la entrada de esta semana. Espero que os haya gustado.

Finalizo con una preciosa cita que incluye el Emocionario:

¿Hasta dónde podrías llegar con un aleteo?

Las alas de los pájaros tienen plumas. Las alas de las personas, palabras. Pero no todas te ayudan a elevarte. Solo las palabras que dicen con claridad cómo te sientes aumentan tus posibilidades de volar. El diccionario de emociones Emocionario te impulsará a dar un aleteo muy especial… y ya no querrás dejar de mover tus alas.

¡Hasta pronto!

Ángeles

5 Replies to “¡Emociónate!”

  1. Que entrada tan emocionante Ángeles!!

    1. Muchas gracias, Sara.
      ¡Qué alegría me ha dado leerte!
      Un abrazo,

      Ángeles

  2. Hola! Mi nombre es Isabel, he estado haciendo el curso de blogging abc y te he descubierto a través de él. Aunque mi blog es más personal, profesionalmente soy maestra en un colegio y tengo que decir que me ha encantado tu blog.
    Me encantaría que te pasarás a conocer el mio, aunque todavía esta en construcción. Tengo que ponerme con la entradas.
    Un saludo y no dudes que te vistitaré.
    Isabel

    1. Muchísimas gracias por tus palabras, Isabel. Me alegra saber que compartimos profesión y que mi blog te resulta útil. Te animo a que retomes el tuyo. Mucho ánimo.
      Un abrazo,

      Ángeles

  3. […] último, si os interesa el tema de las emociones, en esta entrada del blog puedes encontrar algunas propuestas para desarrollar la inteligencia emocional en el niño. Se […]

Deja un comentario